En
1980 el Club Ciclista Ebro presidido entonces por Alberto Mostajo
Gil creó la Marcha Cicloturista "Ruta del Vino",
se celebró el domingo 20 de julio con un recorrido de
169 kilómetros, y la participación superó
los 150 inscritos.
Los
principios fueron “costosos” como toda organización que
se precie en alcanzar unos niveles de esta categoría,
pero estando como estamos en una tierra “baturra”, todos los
inconvenientes fueron salvados para poner en marcha la primera
edición.
El título de la misma fue bautizada como RUTA DEL VINO,
de esta manera queríamos dar a conocer a través
del ciclismo, una de las Comarcas Vitivinícolas de mas
renombre de España, Campo de Cariñena, en ediciones
posteriores también visitamos la comarca Campo de Borja.
La
Marcha desde su nacimiento se caracteriza fundamentalmente por
concebir este día como un acontecimiento cicloturista,
apto para todos los ciclistas y por lo tanto generador de satisfacciones
para todos los que participan en la prueba. De ahí que
en nuestra marcha nos encontramos con un amplio abanico de participantes,
que se extiende a lo largo de todos aquellos que aman la bicicleta
y disfrutan practicando este bello deporte. Por eso nuestra
marcha es neutralizada, permitiendo en ocasiones alguna alegría
al grupo cabecero pero siempre respetando los controles y reagrupamientos.
El
recorrido de esta primera edición partió de la
capital aragonesa a las 7 de la mañana continuando por
Casetas - Alagón - Bárboles - Bardallur - Urrea
- Lumpiaque - Épila - Lucena - Calatorao - La Almunia
- Almonacid - Alfamén - Longares - Venta del Escudo -
Cariñena - Tosos - Villanueva de Huerva - Muel - María
de Huerva - Santa Fé y Zaragoza.
Crónica
de la I Ruta del Vino publicada en nuestro boletín informativo
de Agosto-Septiembre 1980
El
día 20 de julio este Club organizó su primera
marcha cicloturista abierta para todos cuantos quisieron participar.
Y sí sobrepasaron los 150 aficionados que se "tragaron"
los 169 km de que constaba la excursión.
Además
de los componentes del Club, también tomaron la salida
ciclistas venidos de Guipúzcoa, Vizcaya, Cataluña,
Castilla, y también lo hicieron representantes de los
clubes aragoneses, Iberia, Zaragozano, Aragonés, Mayencos
y Los Conejos.
Los
"Conejos" dieron un fuerte sabor a la marcha. Siempre
les hierve la sangre y en todo momento demostraron hallarse
en perfecta forma. Corrían como gamos. Pero los controles
eran respetados por todos, y no se reiniciaba la marcha tanto
era la hora programada.
La
organización, así lo hizo saber públicamente,
concretamente el amigo Eduardo Casamayor, durante el reparto
de premios, fue muy cuidada. El Club Ciclista Ebro recibió
muchas felicitaciones de los participantes.
Se
llevó camión escoba, dos vehículos con
mecánicos, y también cuidaron de los participantes
el doctor don Jesús María Imaz, vocal de la Federación
Aragonesa, y la ATS doña Montserrat Cabanas Gómez.
Todos tuvieron trabajo, los unos arreglando averías mecánicas
(aquí Manolico Naval se lució), y el médico
y la ATS algunas "averías" de cansancio.
Sabemos
que alguien salió a las seis y cuarto de la mañana.
La hora oficial era a las siete, y aún así cuando
llegó al primer control instalado en Lumpiaque, los primeros
"Conejos" le estaban pisando los talones.
Tuvo
un detalle la organización que es del que más
felicitaciones recibió. El avituallamiento líquido
en el alto de Aylés, ya de regreso a Zaragoza. Un camión,
una vez coronado el repecho, estaba allí esperando a
los cicloturistas, repartiendo agua en un sitio donde de verdad
se necesitaba. Un acierto que reavivó a muchos ciclistas.
Trabajaron
mucho y bien, Gonzalo Molina, Dieste, Goyo, Valiente, Cervero,
Antonio, Carnicer, Marcial, Miguelico Bes y también el
presidente señor Mostajo. Las felicitaciones recibidas,
en justicia, debieran de recaer solamente en estos hombres y
algunos más que tal vez hayamos omitido. Perdón
por ello.
Se
portaron muy bien -como siempre es norma en ellos- Pepe Gómez
y Adolfo Bello, sobre todo dando empujones en la "subidica"
de Almonacid de la Sierra, a quien, como se ha dicho antes,
salió a las seis y cuarto de la mañana.
El
reparto de trofeos resultó muy simpático. Allí
estaban todos los protagonistas, con sus mujeres, hijos y nietos.
Todo bien y para todos llegó un lote de regalos, junto
con la medalla conmemorativa de la excursión I Ruta del
Vino.
Sirvan
estas últimas líneas para, en nombre del Club
Ciclista Ebro, agradecer su colaboración a todos cuantos
intervinieron de una manera u otra. Sin ellos no hubiera sido
posible llevar a cabo esta I Ruta del Vino. Y rogamos perdonen
no citemos a estos colaboradores, tanto centros oficiales, como
firmas comerciales, porque tal vez omitiésemos alguna.
Y ese no es nuestro ánimo.
A
todos muchas gracias. Club Ciclista Ebro (Agosto-1980)
XXX
Ediciones
Desde
entonces y hasta la última edición celebrada el
18 de julio de 2010, se han celebrado 30 ediciones de la Ruta
del Vino, solamente se dejó de organizar el año
2005. En las últimas ediciones ha formado parte de la
Copa de España de Cicloturismo organizada por la Federación
Española de Ciclismo.
Los
recorridos durante estos 30 años han sufrido algunas
modificaciones, siempre con el objetivo de visitar las comarcas
vitivinícolas de Campo de Cariñena o Campo de
Borja. Hemos visitado entre otras las localidades de Borja,
Magallón, Ainzón, Epila, La Almunia, Cariñena,
Almonacid de la Sierra, Aguarón, Tosos, Fuendetodos,
Muel, Longares, Fuendejalón, Ricla, etc.
En
la última década se estableció y asentó
el recorrido que partiendo de Zaragoza visitaba las localidades
de María, Jaulín, Fuendetodos, Villanueva de Huerva,
Cariñena, Almonacid, Alfamén, Longares, Muel,
y de vuelta a Zaragoza, y que se ha mantenido hasta la fecha
con algún retoque por desperfectos en alguna carretera.
Este es el caso de la A-220 entre Villanueva y Cariñena
primero (ahora en mejores condiciones) y la A-2101 entre Botorrita
y Fuendetodos después (se ha deteriorado mucho en los
últimos tiempos), que nos ha obligado a modificar el
recorrido en los cuatro últimos años, impidiéndonos
el paso por Fuendetodos, y visitando nuevos pueblos como son
Encinacorva, Aguarón y Cosuenda. En cuanto podamos volveremos
al recorrido anterior y visitaremos la localidad natal de Goya,
antes de llegar a las poblaciones vitivinícolas que dan
nombre a nuestra marcha cicloturista.
En
cuanto a la participación encontramos presentes a casi
todos los Clubes de Aragón, siendo las Comunidades de
Aragón, País vasco, Cataluña, Valencia
y Madrid quienes han aportado mayor número de cicloturistas.
Del extranjero hemos tenido participantes de Holanda, Inglaterra,
Alemania, Italia y Francia, siendo este último país
quien ha aportado mayor número de ellos. Desde los 150
participantes de la primera edición su aumento fue paulatino
hasta llegar a los 400-500 participantes a partir de la séptima
edición, convirtiendose entonces en la Cicloturista Aragonesa
con más participantes. Este
número de inscritos se mantuvo hasta finales de
los noventa, a partir de entonces hemos sufrido un descenso
de los ciclistas participantes. En nuestro ánimo esta
el aumentar el número de participantes de las últimas
ediciones, trabajo y empeño no nos faltan en el Club
Ciclista Ebro, aunque bien es sabido que hoy en día las
"marchas-carreras" gozan de más simpatías
que las tranquilas y neutralizadas. Consideramos que el año
cicloturista es largo y que hay tiempo para todo tipo de marchas,
os esperamos en la edición del 2011.

EL
CLUB HOLANDES SPARTACUS EN LA RUTA DEL VINO DE 1990

ALTO
DE TOSOS EN LA RUTA DEL VINO DE 1995

EL
CLUB CATALAN PROVENCALENC EN LA RUTA DEL VINO DE 2009
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