El
pasado 12 de diciembre salimos conjuntamente con el Club
Ciclista Iberia aprovechando las buenas relaciones de
ambos clubes.
El
destino programado para la ocasión fue las Murallas
de Grisen, un sencillo recorrido ideal para disfrutarlo
con los colegas del Iberia. La mañana bastante
fría durante la ida dio paso a una temperatura
más “cálida” durante el regreso.
A la cita acudimos unos 30 ciclistas entre ambos clubes,
con el único contratiempo de un par de pinchazos.
Para los que no lo conozcan, las Murallas de Grisen o
El Caracol, es un paraje curioso y hermoso, donde el Canal
Imperial de Aragón, mediante un acueducto, cruza
sobre el río Jalón. Este lugar está
acondicionado como merendero, con mesas y asadores, a
la sombra de la rica vegetación de la ribera. Su
denominación proviene de las escaleras de caracol
que presenta la pequeña torre desde la que se alcanzan
los andadores del Jalón. El acueducto se proyectó
por Ramón de Pignatelli para que el canal consiguiese
superar el río Jalón. Para ello se levantaron
dos enormes muros de mampostería, que le otorgan
el sobrenombre de murallas de Grisén. Éstos,
sumados a los cuatro potentes arcos de más de 8
metros de luz que elevan el cauce del canal, lo convierten
en una obra magnífica. Después de reponer
fuerzas en el “Bar” situado en el Caracol,
donde sirven buenos almuerzos, emprendimos sin mayores
novedades el regreso a Zaragoza. Hasta la próxima.
MURALLAS
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